Friday, April 16, 2010

Quejarse porque sí no ayuda

 Estamos más que acostumbrados a frases del tipo "el mundo es una mier--", "qué asco de sociedad". Estas frases son un recurso fácil, que se dicen con ligereza porque, al fin y al cabo, todos decimos y pensamos lo mismo, ¿no? Es muy cierto que la crítica es extremadamente útil, nos permite ver en qué estamos fallando y nos baja los pies a la tierra. De hecho, la autocrítica es una gran herramienta para la autosuperación y para alcanzar el éxito. Hasta se han creado puestos de trabajo dedicados única y exclusivamente para criticar (hablo de trabajos serios, no de la prensa del corazón). Pero seamos sinceros, la gran mayoría de quienes dicen esas frases no hacen precisamente "crítica constructiva". Es más, suele ocurrir que el esfuerzo que dedican a mejorar la sociedad es... nulo.

 A menudo pienso que ese tipo de frases es propio de gente que acaba de nacer y no se da cuenta de que el mundo no se creó en un día y que, si estamos así, es por algo. ¿Para qué estudiamos historia durante años? ¿De verdad alguien pensaba que, tras dos Guerras Mundiales y una Guerra fría, en menos de 100 años íbamos a vivir en un mundo utópico por estar en el denominado "siglo veintiuno"? ¿Es que íbamos a resolver en menos de 100 años (y menos de 15, que la Guerra Fría terminó en 1991) lo que llevamos siglos arrastrando?

 El mundo nunca ha sido mejor de lo que es ahora. De acuerdo que muchos se quejarán por la crisis económica que hay, pero si lo miras bien, es el resultado natural de una actitud inmadura prolongada en el tiempo, ¿quién se iba a creer que la especulación iba a ser adecuada a largo plazo? ¿Es que nadie comprendió desde el primer momento en que se empezó a especular de manera alarmante que lo que hacían era un acto terriblemente egoísta y despreocupado por las consecuencias que tendría? Seamos honestos, esa actitud lleva milenios en la humanidad. De hecho, es la que ha causado muchos problemas en repetidas ocasiones.

 Pero sólo se tiende a pensar en el "ahora". Los problemas que vivimos "ahora" son la llamada de atención para responsabilizarnos de lo que hicimos "antes". Mientras unos muchos especulaban, otros muchísimos eran espectadores de dicha especulación, conscientes de que semejante acto era extremadamente irresponsable y perjudicial. Pero es más cómodo callar y hacer como que no ves, seguir con tu vida. Otra actitud irresponsable, por cierto. O sea que ahora vivimos la situación que creó la falta de responsabilidad por parte de una inmensa mayoría de la sociedad, bien por hacer o bien por no hacer.

 Aún así, es mejor que nos centremos en el tema que nos concierne. En el mundo se han cometido indescriptibles atrocidades, como sigue ocurriendo hoy en día. Pero eso no es todo, y es un error quedarse ahí. Es un error cegarse por el impacto que nos causa ver que se cometen atrocidades, porque, simple y llanamente, no estamos demostrando ser muy maduros con ese comportamiento. ¿Qué sería de todos esos que se quedan de brazos cruzados quejándose, ya sea en voz baja o a grito pelado, si grandes figuras como Mahatma Gandhi o Nicolás Copérnico no se hubiesen esforzado en hacerse cargo de aquello que consideraban su responsabilidad? No es como si ellos hubiesen vivido en un mundo mejor que el nuestro, precisamente. ¿Con qué cara podemos quejarnos cuando gente en pésimas condiciones de vida ha conseguido mucho más que los miles de millones de personas que se han quejado a lo largo de la historia de la humanidad?

 Copérnico no tenía un grupo de seguidores vía Facebook que se organizara para protegerlo y defender su causa por todo el mundo conocido de aquella época. Mahatma Gandhi no nació en una sociedad con libertad de expresión en la que cada cual podía hacer y decir lo que quisiera. Para luchar contra la discriminación racista en EEUU, Martin Luther King tuvo que padecerla mucho tiempo antes de que llegara ese día... y hasta entonces, ¿qué? ¿Se quedaba con los brazos cruzando diciendo "qué asco de sociedad"? ¿O más bien comprendió que la sociedad es un compendio de factores que interactúan de diversas maneras y que los conflictos de ésta es una parte de ella y que, detrás de ellos, hay muchas cuestiones a considerar?

 Si hoy en día hay discriminación contra los gays, las lesbianas, los bisexuales y los transexuales, no es porque se haya puesto de moda hace 5 años, es porque ha existido toda la vida. (Sí, algunos dirán que en la sociedad helénica los gays estaban muy bien vistos, pero no eran relaciones homosexuales como se entienden hoy en día y, además, los otros tres colectivos mencionados no es que estuvieran bien vistos precisamente, aunque en vez de transexuales hubiera sólo travestis por falta de medios.) Mientras ha habido esa discriminación, a lo largo de los siglos, ha habido otros problemas también, muchos de ellos ya no existen hoy en día, pero la sociedad sigue su proceso, no se puede resolver todo a la vez, es necesario centrarse primero en unos temas y luego en otros: hizo falta que unos cuantos científicos con poco presupuesto y muchas horas de sueño atrasado se atrevieran a contradecir los axiomas que imponía la Iglesia católica para que dejara de tener el monopolio de la política y el funcionamiento del mundo occidental para que la ciencia pudiera progresar, el radicalismo religioso perdiera cuerpo desmembrándose en Occidente y, posteriormente, que se desvinculara por completo de casi todos los gobiernos occidentales para que la gente empezara a ver las escrituras bíblicas desde las perspectivas actuales (y gracias a todo esto, otras cuestiones como el respeto a la mujer y al colectivo LGBT pudieron empezar a resolverse).

 Además, cuantos más se dediquen a ello, más rápido avanzaremos, pues con quejas no se consigue nada. Si uno quiere lograr algo, uno tiene que ser activo y trabajar para alcanzarlo, tanto en su vida personal como en la sociedad. Si no hemos avanzado más rápido hasta ahora ha sido porque todos los que se quejaban han permanecido con los brazos cruzados, y si uno forma parte de sus filas, ¿no está repitiendo una lacra que se repite tanto como muchas otras que siguen perjudicando a la humanidad?

 Parece que la raíz de todo este asunto es una profunda incomprensión del funcionamiento de la sociedad y una gran falta de responsabilidad que pretende pasar desapercibida, pero para muchos otros no es más que un comportamiento infantil.

 Ayudar y esforzarse para que la sociedad evolucione tampoco es fácil, y aquellos que se dedican a esa tarea no se quejan de que sea difícil, hacen otra clase de crítica: una crítica constructiva, con descripciones detalladas y propuestas para resolver el problema en cuestión.

 No eres diferente por quejarte, más bien eres uno más del montón de los que vician el ambiente de la sociedad con pesimismo que sólo sirve para echar a perder toda iniciativa.

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