Cuando se habla de Francia, todos piensan en la Torre Eiffel, en los curasanes, los crêpes y en Sarkozy (vale, sí, muchos piensan antes en Carla Bruni, pero no es ni totalmente francesa). El caso es que, igual que hay varias Españas, también hay varias Francias. Y algunas de esas Francias totalmente desconocidas fuera de sus fronteras son incluso bien vistas por los propios franceses (siempre habrá excepciones, reductos y anticuados, como entre nuestras queridas Españas). Hoy quisiera hablaros de una Francia muy especial, de la que me gustaría que aprendieran todas las Españas posibles: la Francia de los cantantes de origen extranjero y de larga residencia francesa (¡como la mismísima Carla Bruni! Aunque bueno, ésa de cantante tiene poco, creo yo...). He aquí algunos ejemplos:
-Amine, de origen marroquí, con algunos grandes éxitos, como esta canción:
"J'voulais"
-Shy'm, de ascendencia martiniqueña (vamos, de La Martinica, en el Caribe):
"Je sais"
-Nâdiya, de ascendencia argelina, ha colaborado con Enrique Iglesias para cantar juntos "Tired of being sorry" y "Miss you", así como con Kelly Rowland, cantando "No future in the past":
"Signes"
Creo que ésta es una pequeña pero importante muestra de que existe toda una corriente musical en Francia que, personalmente, echo a faltar en España y que sería interesante contemplar y disfrutar, y así caer en la cuenta de que cada país esconde varias vertientes culturales que merece la pena explotar, para abandonar de una vez la limitada concepción de que cada país es sólo una identidad única e indivisible, sino que es un maravilloso abanico de colores que enriquece a la totalidad.
Tuesday, August 17, 2010
Una de las otras culturas francesas
Publicado por
Pablo
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1:47 PM
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Monday, August 16, 2010
¿Y si...?
La cultura no se reduce a bailes regionales ni a comidas típicas. Ni mucho menos a festividades centradas en la tortura de animales, evidentemente. La cultura es algo que va mucho más allá de todo aquello que podamos utilizar para definirla, es también el compendio de aspiraciones, ideas asumidas de lo que es el mundo, lo que podemos y lo que no debemos hacer, lo que nos es imposible y el margen de libertad que se da al individuo. Otra de las cuestiones que definen una cultura y que, creo yo, establecen el horizonte de la misma son los dilemas morales que permanecen sin resolver.
En esta entrada quisiera acariciar un poco esta última cuestión. Anoche vi una película de 2004 titulada "La memoria de los muertos", interpretada por Robin Williams. Trata la cuestión de que, al nacer, los padres pueden escoger implantar una especie de disco duro orgánico en el bebé que registre audiovisualmente todos y cada uno de los recuerdos del individuo, con los sueños que tiene por la noche y todo. Al morir, un "montador" recibe ese disco duro orgánico, ve las escenas de su vida que le da la gana y elabora una mini - película con las escenas que él escoge para representar la vida del difunto y exponerla en su funeral y/o en su lápida, si tiene suficiente dinero. Claro, esto plantea un dilema, ya que si eso es así, los discos duros de personas importantes y/o corruptas contendrán secretos que, por ética, un montador no puede revelar pero que, al ser de interés nacional, es conveniente que publique para solucionar problemas políticos y demás.
Por otro lado, también está la cuestión de que, una vez te cuentan que llevas ese disco duro en la cabeza, (según la película, es conveniente que te lo digan a los 21 años), tú no actúas como lo harías si supieras que nadie se va a enterar de lo que haces, sino que tratas llevar una vida modelo, porque sabes que, cuando mueras, alguien va a ver que hiciste atrocidades, y eso no te gusta (porque, igual que lo puede ver el montador, también lo puede difundir por toda la red, claro).
Por este mismo motivo, en la película sale un grupo de rebeldes que protestan contra este implante y contra el hecho de que la gente cede su libertad para actuar libremente y a la vez aceptas que el montaje que el montador realiza sobre la vida del difunto es el único montaje posible, ya que el montador decide desechar muchas escenas que podrían ser útiles (violaciones, escenas desagradables, actos de baja moral, traiciones...) y desenmascarar a las personas, además del hecho de que un montador puede alterar los recuerdos y contar las cosas como no han pasado.
Sin embargo, si yo supiera que llevo un disco duro de esos en la cabeza, yo no tendría por qué dejar de ser como soy pues, al fin y al cabo, todo aquello que haga que pueda dañar mi reputación sólo se sabrá una vez este muerto y, evidentemente... si ya estás muerto, ¿para qué preocuparte? Aquí sale muy claramente todo aquello del "qué dirán", elevado a la enésima potencia, porque se lleva hasta el extremo del "qué dirán incluso después de muerto". Lo cual va totalmente ligado a la idea de "inmortalidad", que también se trata en la película. La necesidad de vivir para siempre, de mantener el recuerdo, de dejar una huella en el lugar que habitas para asegurarte que lo que tú eres no desaparecerá por completo. ¿Es ésta la manera más adecuada de conseguirlo, torturándote por la aceptación de los demás? ¿Qué clase de recuerdo se puede tener de una persona que no tiene el suficiente valor de ser ella misma? ¿Qué clase de aportaciones y de huellas podrá realizar esa persona tan preocupada por ser aceptado? ¿Esa preocupación no le limitará? Una cultura con semejante tecnología... ¿no debería superar de una vez el tema de la auto-aceptación? ¿Qué peligros conlleva manejar tecnología tan poderosa con una psicología tan débil? ¿Manipulación? ¿Espionaje? ¿Infundir miedo? ¿Espiral descendente de decadencia moral?
Y también el tema de "cómo recordar a los difuntos". ¿Por qué sólo recordar lo bueno, como hacen los montadores con sus mini-películas? Si somos seres humanos maduros, ¿no podemos asumir que hay tanto cosas aceptables como no aceptables, según los parámetros de lo aceptable de cada uno, y ser justos con el difunto, mostrando la esencia de lo que ha sido en realidad ya que, si ha hecho algo que nos resulta inaceptable, fue también porque tuvo unas motivaciones que surgieron de la persona que él era? Una vez más surge el tema de la aceptación, pero en sentido inverso, el de ser nosotros capaces de aceptar a los demás tal y como son, de saber centrarnos en lo que son realmente, en su totalidad, saber apreciar la humanidad de las personas.
Por último, quisiera haceros pensar en la cuestión de la representación del colectivo que se oponía a dicha tecnología como unos "punkies" de mala vida, ignorantes, violentos y con prácticas malsanas. ¿Cuánto hemos evolucionado realmente si aún a día de hoy seguimos concibiendo la oposición de esa manera? ¿Por qué no podemos entender que aquellos que se oponen a nuestras ideas tienen los mismos hábitos y son tan "aceptables socialmente" como nosotros mismos, en vez de complicar la diferenciación básica de ideas con una diferenciación añadida e innecesaria? Y lo que es más, ¿cuántos de nosotros realmente tendemos a ver así a los que no comparten nuestras ideas y cuánto nos intentan hacer ver así las cosas desde películas de alcance mundial?
Éstas son algunas de las cuestiones que se me pasan por la cabeza... A ver qué pensáis... Lo que da de sí una hora y media de celuloide, ¿eh?
Publicado por
Pablo
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5:28 AM
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Sunday, August 15, 2010
Zambullida fugaz en la India
Quisiera retomar este blog dando a conocer un trocito del mundo en el que vivimos, pues ése es parte del próposito del blog. Probablemente todo el mundo conozca la famosa canción "Jai Ho", de la película "Slumdog millionaire", aunque más probablemente todavía la que muchos retengan en su memoria sea la versión inglesa de Pussycat Dolls, y no la de Ar Rahman.
Además de recordar a los que me leen la versión original, pues es una delicia paladear las palabras hindis en vez de las del inglés por una vez, y ya que son las que verdaderamente armonizan con la melodía:
(no sé a vosotros, pero a mí esta película me parece preciosa y la manera en que la vida en la India tiñe toda la película es simplemente maravillosa)
también quisiera daros a conocer una escena musical con la canción "Bole chudiyan" (El retintín de mis pulseras) de la película "Kabhi khushi kabhie gham" (A veces alegrías, a veces tristezas). Creo que este trozo os ayudará a crearos una idea más aproximada de la vida y la cultura reales en la India.
Los trajes, los movimientos, las palabras, la música, los instrumentos tan propios de la música de la India, los ritos, las expresiones faciales, las ideas asumidas, los valores principales y defendidos, las características específicas de las letras de las canciones, todo es una pincelada más que completa el singular cuadro que componen las culturas de la India.
Por otro lado, la costumbre de incluir esta clase de "eventos" en las películas, en especial las más taquilleras del país, como esta misma, pienso que no debe observarse como algo infantil, sino que es importante y es el resultado de muchas cosas que estamos pasando por alto en las culturas de este subcontinente. No hace mucho era habitual en muchas películas occidentales y aún hoy en día se siguen haciendo musicales, por lo tanto no parece algo tan descabellado, sino que más bien el baile transmite una sensación de unidad que se ve reforzada por la música y el canto unísono.
Esa sensación de unidad que para ellos resulta tan natural es algo que personalmente echo bastante de menos en Occidente. Quizá por eso me atraen tanto estas canciones y estos bailes.
Publicado por
Pablo
en
8:25 AM
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